¿Por dónde comienzo a adoptar una vida saludable?

El estilo de vida moderno se basa en estar siempre apurado. Eso implica tener poco tiempo para disfrutar de la familia, para cocinar sano y obviamente para hacer ejercicio.Por eso te daremos unos trucos para adoptar una vida saludable:

Actívate diariamente

La actividad física regular es importante para el desarrollo, el crecimiento saludable y el bienestar, tanto de niños como de jóvenes, pero también lo es en adultos y en personas mayores, además los padres y los abuelos que se ejercitan, son el mejor ejemplo para que los más pequeños sigan sus pasos.
 
Lo ideal es practicar algún deporte un mínimo de 3 días a la semana, lo cual promueve el fortalecimiento de los músculos y ayuda al crecimiento y mantenimiento óseo, además es necesario caminar diariamente al menos durante una hora.
   

Bebida preferida: el agua

Beber agua es la mejor manera de saciar la sed, con la enorme ventaja de que además de ser uno de los componentes naturales de nuestro cuerpo, no viene endulzada ni con azúcar (ver  Azúcar: el peor ingrediente de la dieta moderna), ni con otro tipo de edulcorantes artificiales.
El agua debe beberse de forma habitual y según los médicos, en cantidades no menores a 8 vasos diarios, es decir unos dos litros. Debe ser natural, con bajo contenido de minerales y sin ningún tipo de aditivos.
 

Mas frutas y verduras

Comer frutas y verduras cada día ayuda a los niños a tener un desarrollo normal y a crecer sanos, pero además aumenta su vitalidad, les da energía y puede reducir el riesgo, de padecer muchas enfermedades.
En cuanto a los adultos de todas las edades, la fruta y la verdura también deben ser parte esencial de su dieta diaria. Un tentempié natural y fresco, será mucho más vigorizante y saciará el apetito de forma más sana, que las chuches o los snacks. Dos piezas de fruta diarias y una variedad de verduras, es la recomendación de los médicos y nutricionistas.
 

Olvida el sedentarismo

El tiempo que se pasa frente a la televisión, navegando en línea o juagando con un PC o una consola, está vinculado directamente a que, quienes realizan estas actividades durante demasiadas horas al día, tarde o temprano padezcan sobrepeso u obesidad.
Estas actividades no pueden sobrepasar las dos horas diarias, ya sea en niños, jóvenes o adultos de cualquier edad. Debe romperse la rutina de pasar largos ratos inmóviles frente a una pantalla, ya sea solo o en familia.
 
Es posible planificar actividades en familia que sean una alternativa sana al sedentarismo, desde juegos al aire libre, paseos, ocuparse de hacer manualidades y un sinfín de opciones más que impliquen movimiento y en lo posible, ejercicio físico y mental.
 

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